Desde siempre, he dividido mi disco duro en varias particiones que usualmente son tres (Sistema Operativo, Programas y Documentos) más, aparte, algún otro disco duro que tengo para utilizar con el eMule o según necesidades del momento (edición de vídeo, p.e.).

Tal vez tanta partición sea exagerada, porque con dos particiones básicas, “Sistema Operativo” y “Documentos”, es suficiente para la mayoría de usuarios. No obstante, antes de llegar al punto de decidir “el número perfecto de particiones”, tal vez te estés preguntando: ¿Por qué particionar?.

¿QUÉ ES PARTICIONAR?

En primer lugar, explicar que particionar es (atendiendo a las definiciones de Wikipedia y Guía-Ubuntu, que son muy correctas) dividir un disco duro en varias partes, las cuales actúan y son tratadas por el sistema operativo como discos duros independientes y diferentes, aunque en realidad son físicamente un disco único.

LA VENTAJA BÁSICA

Lo bueno de que el sistema operativo trate a cada partición como un disco diferente es que si una se estropea o se ve afectada por determinados tipos de virus, la/s otra/s no se ven afectadas. Y esto es una ventaja enorme si pensamos en un ejemplo muy común: tengo una única partición con todos mis archivos y programas, además de Windows.

El caso es que Windows, de repente, se estropea y no nos deja hacer nada (algo extrañamente habitual si no tienes un cuidado extremo con tu equipo). Tras muchos intentos, es necesario formatear el disco duro para reinstalar el Sistema Operativo. ¿Problema? Con el formateo todos “Mis Documentos” (que están alojados de forma predeterminada en C:/Documents & Settings/Usuario…) se borrarán y formatearán.

¿Qué hubiera pasado con un disco duro particionado en Sistema Operativo y Documentos? Pues que el disco duro (pongamos por ejemplo C:, por ser el más habitual) con el SO se hubiera estropeado, formateado y limpiado sin afectar para nada a la otra partición. Todos nuestros “Mis Documentos” (que previamente habríamos asignado a otro disco duro, F: por ejemplo) estarían a salvo, sin haber sido tocados y en perfecto estado. Nuestras fotos, archivos, trabajos, docs, música… sin sufrir un rasguño.

LAS COPIAS DE SEGURIDAD

Está claro que es necesario, de todas formas, hacer copias de seguridad frecuentes en discos duros externos, respaldos virtuales en servicios en Internet u otros sistemas, pero particionando el disco conseguimos tener la seguridad que aunque falle C: conservaremos todo nuestro material independientemente de cuándo fue la última vez que hicimos una copia de seguridad (que, por la Ley de Murphy siempre será lo más lejana posible según lo importantes que sean los datos a respaldar).

Como comentaba antes, yo en mi equipo de sobremesa tengo un disco duro principal con tres particiones, más otros discos duros internos (para eMule y edición de vídeo) y otros externos para copias de seguridad, guardar vídeos, etc. No obstante, para cualquier usuario medio con un único disco duro en su equipo de sobremesa o portátil las dos particiones mencionadas son suficientes y nos garantizan un poco más de seguridad.

¿CÓMO PARTICIONAR?

Ahora, y una vez hemos comprendido lo importante y beneficioso de particionar nuestro disco duro: ¿cómo hacerlo?. Pues hay, en general, dos sistemas: particionar cuando instalamos Windows, señalando las particiones que queremos crear o particionar posteriormente, cuando ya tenemos el sistema operativo instalado.

Particionar desde la instalación de Windows sea posiblemente el mejor sistema, y hay muchas guías para hacerlo en Internet. Si ése es vuestro caso, echadle un vistazo a Google y seguid alguna guía que os inspire confianza (si no hay ninguna, escribidme un mail y yo crearé una! :)).

Pero lo habitual es que descubras lo bueno de las particiones cuando ya tienes todo instalado, después de un tiempo y que lo último que te apetezca sea volver a instalar Windows, sus drivers, los códecs, todos los programas, respaldar los documentos, etc. etc. etc. Así que aquí vamos a explicar brevemente cómo particionar con software una vez ya tenemos nuestro PC funcionando durante un tiempo.

Para ésto, yo históricamente siempre había utilizado Partition Magic, un software de muy buena calidad, pero mediante versiones de prueba y similar porque es software de pago. Sin embargo, hace tiempo descubrí EASEUS Partition Manager, un magnífico software para particionar y administrar discos duros que no es Open Source, pero es gratuito (freeware) para usuarios domésticos.

Instalar el programa se realiza de la forma habitual y para particionar posteriormente, tan sólo hay que utilizar su interfaz para señalar las particiones que queremos y cómo las queremos (tamaño, formato, etc. ).

lacafeteradigital_easeus_partition_manager

Una vez hayamos elegido qué debe hacer el programa, éste reiniciará el equipo para hacer todos los cambios, ya que no se pueden hacer “en tiempo real” conforme seleccionamos las opciones, algo bastante lógico. Con EASEUS no sólo podemos particionar, sino que podemos formatear, cambiar tamaños y demás, según nuestras necesidades (mira Genbeta para más información al respecto).

A TENER EN CUENTA A LA HORA DE UTILIZAR EASEUS

  • ¿Elegir NTFS o FAT? Aquí explican las diferencias y demás. Si no quieres calentarte la cabeza: para Windows en equipos modernos con capacidad de discos duros grande (más de 60 Gb), siempre NTFS.
  • ¿Qué tamaño deben tener las particiones? Pues dependerá siempre de tu disco duro y su capacidad. Personalmente, siempre me gusta que Windows “tenga espacio”. Es decir, si la carpeta WINDOWS con programas y demás te ocupa unos 15-20 Gb, déjale el doble de espacio hasta los 30-40 Gb para que pueda trabajar el SO con “libertad”. Pero bueno, es sólo un consejo.
  • ¿Partición primaria o secundaria? Si sólo vamos a tener Windows y nuestros documentos, lo cual suele ser lo más habitual, basta con una partición primaria general que englobe todo y luego las dos secundarias. Si vamos a instalar otros Sistemas Operativos (Linux, por ejemplo), ya son otras cuestiones (para otro post ;))

POR SI AÚN NO ESTÁS CONVENCIDO/A

Y por, último, si aún no estás convencido/a de lo bueno de particionar:

    Ventajas

  • Si el SO se corrompe, tus archivos quedarán intactos.
  • Cada partición es independiente, no se ve afectada por problemas de las demás.
  • Si instalas, desinstalas, añades archivos, quitas… frecuentemente, sólo afectarás a la partición en la que lo hagas: así tendrás tu disco duro menos fragmentado.
  • Necesitarás hacerlo si quieres instalar otros SOs en un mismo equipo.
    Desventajas

  • Si no eliges bien el tamaño de tus particiones, tal vez quede espacio mal aprovechado en tu PC (pero esto se puede cambiar en cualquier momento con herramientas como EASEUS)

¿Dudas? ¿Preguntas? ¿Algo que aportar? ¿Estás en desacuerdo con algo? Comenta o envíame un mail!