Hace ya mucho tiempo, denuncié cómo Yoigo engañaba a sus usuarios con su conexión. Hace menos tiempo, denuncié cómo los había vuelto a engañar y estafar. Pues bien, la historia continúa.

Lo de Yoigo no tiene nombre: me ha engañado totalmente, bajo su máscara de compañia de buen rollo, me ha estafado y mentido de forma continuada, me ha tratado como si fuera tonto.

No voy a volver a exponer, otra vez, todas las razones que me han llevado a sentirme tan engañado por Yoigo. Si alguien las quiere leer, las tiene aquí y aquí. Pero sí que voy a explicar el penúltimo capítulo de mis experiencias con la compañía de teléfonos Yoigo, para evitar que cualquier hipotético lector que esté pensando en utilizar esta compañia, lo haga. Así que, allá voy:

Después de saber que Yoigo había mentido a sus usuarios y que sus “0 cts. a todos los Yoigo para toda la vida” eran una trampa para conseguir más clientes, decidí cambiarme de compañía. Principalmente, porque me sentía como un tonto estafado, pero también porque había recomendado a muchísima gente que se hicera de Yoigo para aprovechar la fantástica oferta y ya estaba bien de regalarle dinero a esa compañía.

Viendo el mercado de telefonía móvil, aposté por el nuevo Simyo. Así que tramité la transferencia de número de Yoigo a Simyo, aunque antes me informé llamando a Yoigo sobre cómo podría conseguir liberar el móvil. Me dijeron que una vez hecha la portabilidad y pagada la penalización por abandonar el contrato antes de 18 meses, me proporcionarían el código de liberación del móvil para poder utilizarlo con cualquier tarjeta. A pesar de todo, en un arranque de ingenuidad, les creí.

Pues bien: después de más de dos meses en Simyo, después de haber pagado ya la penalización, después de 14 llamadas a Yoigo (cifra auténtica), después de solicitar el maldito código vía mail otras tantas, después de recibir información errónea y equivocada una y otra vez, después de todo esto… sigo sin tener el código de liberación.

Increíble. Los/as operadores/as de Yoigo, que supongo no tendrán la culpa pero es que no se enteran, me han ido mintiendo (espero que sin saberlo) en cada llamada: que si en un mes me lo proporcionaban, que si cuando pagara, que si ya estaba, que si… Pero he vuelto a llamar y nada: nueva incidencia abierta para que me den el código (que se supone ya no me pueden negar por nada: he hecho todo lo que han pedido y han pasado ya más de dos meses desde que soy de Simyo) y a esperar.

Así que aquí sigo: con una tarjeta en un móvil inutilizado, bloqueado por culpa de Yoigo, sus estafas y sus mentiras. Y lo que más fastidia es el buen rollito de sus campañas y la musiquita que ponen en su contestador, porque es de auténtico recochineo. El “verdad verdadera” que es una mentira más y que te inviten a pedir el código de liberación a tu operador, cuando ellos no lo proporcionan (enlazo a las FAQ de Yoigo, porque antes tenían una página donde explicaban cómo liberar tu móvil pero al menos han tenido un poco de vergüenza y la han retirado).

En definitiva: Yoigo es una estafa. Peor que las otras grandes compañías de las que siempre nos quejamos.

Y sólo dos cositas más, respecto a la conexión a Internet a través de operadores móviles:

- Si estás pensando en utilizar Yoigo por su tráfico de datos con tu móvil 3G, recuerda: Es otra estafa y tienes que pagar otra tarifa, porque no funciona la conexión.
- Si estás pensando en comprar un módem USB para tu portátil, recuerda que Simyo te ofrece uno libre por 99 €. Yoigo lo hace por 39 € más un plan de pagos y bloqueado para ser utilizado sólo con su compañía. Pues esto, se puede aplicar a cualquier otra “oferta” de Yoigo.

En definitiva, que ahora mismo tan sólo espero que Simyo no me haga las mismas jugarretas…