Cada vez que te juntas con tus amigos y amigas, hacéis un montón de fotos: llenáis las cámaras de imágenes memorables, que casi todos/as queréis conservar. Pero no siempre es posible compartir las fotos ese mismo día

Porque siempre hay problemas: que si no hay un ordenador cerca para recopilar las fotos de cada uno, que si no hay CD’s ni memorias USB para guardarlas, que si no hay cable USB para pasarlas, que si el lector de tarjetas no funciona con la SD o la Compact Flash…

Así que lo que siempre suele pasar, es que la gente no se reúne en algún tiempo y las fotos se van compartiendo lenta y agónicamente a lo largo de las semanas (o meses), conforme las personas pueden verse físicamente, hasta que todo el mundo consigue recopilar las fotos de todos los demás (si se consigue!).

Pero… ¿por qué hacerlo así? Actualmente, con Internet hay mil y un formas de compartir grandes cantidades de información (archivos de muchísimos megas, como por ejemplo un archivo .zip de 500 con la última sesión de la quedada en la montaña) de forma medianamente rápida y que permite, en cualquier caso, compartir con todas tus amistades o familiares las fotos del último gran evento justo el día siguiente (si no el mismo).

¿Cómo hacerlo? Pues siguiendo unos sencillísimos pasos:

1. CREA UN ARCHIVO ÚNICO CON TODAS LAS IMÁGENES

Para ello, lo mejor es utilizar un compresor para crear un archivo comprimido del tipo .ZIP o .RAR, que son los más conocidos y con los que seguramente tus amistades no tengan ningún problema. Personalmente, recomiendo encarecidamente el compresor 7Zip. También recomiendo utilizar la compresión .ZIP ya que, aunque es menos potente que otras como la .RAR, todo el mundo puede descomprimirlo sin problemas.

Muy importante en esta fase: añade una contraseña (password) a tu archivo. En el fondo, el archivo va a estar pululando por la red y, según el servicio para compartir que utilicemos podría incluso ser descargado por cualquiera. Por ello, para evitar cualquier problema y que las fotos personales terminen en manos de alguien no deseado, es vital añadir un poco de seguridad al asunto obligando al receptor del archivo a conocer el password para poder abrirlo.

Lo normal para crear la contraseña, aunque depende del compresor que utilices, es que selecciones todos los archivos que quieres comprimir (en nuestro caso, bastará con la única carpeta que tenga todas las fotos) y darle a “Agregar a archivo… [tipo de compresión]“. Aparecerá entonces un menú en el que podremos definir el nombre del archivo, dónde se guardará y, lo importante, un password de apertura del archivo.

Para mayor seguridad, también es una buena idea renombrar el archivo con un nombre que no sea muy evidente. Si pones “FotosPlaya.zip” seguramente cualquier curioso que pueda ver o descargar el archivo intentará abrirlo por si ve alguna imagen “interesante”. Si el archivo se llama “ApuntesFísica.zip” seguramente pase totalmente desapercibido por la mayoría de curiosos que puedan acceder en algún momento al archivo. Finalmente, basta con decir el password a tu amigo o familiar.

2. COMPARTE LAS FOTOS CON TUS AMISTADES.

Hay muchos servicios que ofrecen alojamiento gratuito de archivos de grandes dimensiones, muchísimos. De hecho, cada vez son más. La conexión a líneas de banda ancha además, facilita mucho la subida y descarga de estos archivos.

Mis recomendaciones respecto a esta elección:

  • Elige un servicio que requiera registro. Esto te permitirá subir y gestionar los archivos a una cuenta tuya, desde la que podrás controlar con mayor facilidad si un archivo es público o privado, eliminarlo en cuanto tú quieras y saber, por ejemplo, cuántas descargas del mismo se han hecho (así, por ejemplo, cuando tus X amigos lo hayan descargado X veces, ya podrás eliminar el archivo).
  • Ten en cuenta que estos servicios suelen ser siempre gratuitos, pero esto implica que no sean muy rápidos. Subir un archivo de 500 Mb puede tardar unas horas, así que plantéate dejar el PC encendido cuando te vayas a trabajar, a la universidad o durante la noche. ¿Es que funcionan así de mal estos servicios? No, en absoluto, pero si quieres mayor velocidad, tienes versiones de pago.
  • Asegúrate de introducir bien tus datos y los e-mails de tus amigos, para que les llegue correctamente la URL desde la que poder descargar el archivo.

Como decía, hay cientos de servicios de este tipo. El año pasado, ya recomendé algunos, entre los que destacaban Mediafire (permite registrarse y un muy buen control de los archivos, además era bastante rápido -actualmente no lo utilizo mucho-), Gigasize, Transferbigfiles o Quicksharing. Puedes leer aquel análisis para aclarar ideas y conocer alguno de los mejores servicios por entonces.

De lo último que he visto por ahí, sé que Adrive funciona excepcionalmente bien, pero para encontrar un servicio tan sólo hay que probar alguno (es realmente fácil encontrarlos, cada día hay más) y ver qué tal funciona porque suelen ir muy bien al principio para conseguir usuarios, pero luego la mayoría dejan de ser tan eficaces.

No obstante, y aparte de los servicios que he mencionado arriba, selecciono aquí algunos de los últimos que parece (según leo en la red) funcionan bastante bien: Filedropper, Humyo (de muy reciente aparición), Windows Live Sky Drive (de Microsoft, no sé muy bien si funciona correctamente, pero tan sólo hace falta una cuenta hotmail para utilizarlo) o el recientemente renovado Box.

En Genbeta puedes ver los últimos servicios de almacenamiento online y si no te convence nada, también puedes mirar en Google o los últimos posts al respecto en la blogosfera. No obstante yo creo que Adrive y Mediafire funcionan bastante bien y son suficientes.

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Edito: Y si todo esto no te convence… ¡utiliza Dropbox!