Navegando sin rumbo por Internet (estoy recuperándome de una operación y no tengo muchas ganas de nada), encontré unas holofonías increíbles. Hasta que las descubrí, ni siquiera sabía que existiera algo así, pero os invito a que las escuchéis y os asombréis tanto como yo.

Las holofonías, según la Wikipedia, fueron desarrolladas en 1980 por el argentino Hugo Zuccarelli, aplicando el concepto del holograma al sonido. Pretenden, al igual que los hologramas con la tridimensionalidad de las imágenes, simular un espacio sonoro real en tres dimensiones.

De todas formas, creo que no se puede entender nada de esto sin escucharlo. Si descargáis los siguientes audios y los escucháis con auriculares estéreo, en un entorno silencioso y con los ojos cerrados, podréis disfrutar de una experiencia fantástica en vuestra casa. Si no tenéis a mano los auriculares o estáis en un sitio ruidoso, os aconsejo de verdad que esperéis para escucharlo (si lo oís por los altavoces normales del PC perderá todo el encanto y la sorpresa).

- Descargar Holofonía de la caja de cerillas.
- Descargar Holofonía de la peluquería.

Al escuchar los audios (muy importante lo de los auriculares y lo de los ojos cerrados, si no se hace así el efecto no funciona tan bien) te dará la sensación de que los sonidos se están produciendo a escasos centímetros de ti, en la misma habitación en la que estés. El audio de las cerillas es bueno, pero el del peluquero creo que es increíble (aunque esté en inglés). Yo lo escuché por la noche, a solas y en completo silencio y me parecía realmente estar en otro lugar (sobre todo por los sonidos de las puertas y la gente caminando).

Al parecer, las holofonías están de moda (no me extrañana, porque de verdad que es algo muy curioso) e incluso hay páginas enteras dedicadas a este fenómeno. Aquí (en inglés), se explica un poco mejor cómo funciona la cosa y cómo utilizan una cabeza de Dummy para grabar los sonidos.

Os dejo también un link para que os podáis descargar multitud de holofonías.

Ya me decís qué os ha parecido la experiencia…